Disponibilidad de nutrientes de la dieta en pollos

El agua es el nutriente más importante para la avicultura y su calidad física, química y microbiológica tiene un efecto significativo en la disponibilidad de nutrientes de la dieta para las aves, de ahí que el control diario de su consumo sea esencial. Si el ave no bebe, no come y por lo tanto no puede producir.

Efecto de la calidad de agua de bebida en la disponibilidad de nutrientes de la dieta en pollos

Resumen

Las funciones principales del agua en el ave son: ablandar la comida en el buche, ayuda en la digestión, hace parte de la sangre y del sistema linfoide (sistema inmune) e interviene en el enfriamiento por evaporación cuando hay estrés por calor. Aunque este nutriente es esencial para el crecimiento y el desempeño del lote, la calidad del agua y el efecto de esta en el desempeño son frecuentemente subestimadas.

Los parámetros de calidad de este nutriente deben incluir temperatura, minerales disueltos, materia orgánica y contaminación microbiana; por lo tanto se hace necesario realizar controles periódicos verificando que todos los valores se encuentren dentro de los niveles aceptables para que el rendimiento de las aves no se vea perjudicado. Sin embargo todavía no existe un nivel de calidad del agua admitido a escala mundial para la avicultura.

Palabras claves: agua, calidad, nutrientes, aves.

Introducción

Es claro que la salud de las aves puede verse afectada por ingerir agua de mala calidad, la cual está ligada a su origen y determinada por el tipo de suelo, precipitación pluvial, escurrimientos de las áreas adyacentes y actividades humanas de la región. El origen del agua para la avicultura es muy diverso e incluye la red urbana de pozos, corrientes de agua, lagos y ríos; y el agua debe estar al mismo nivel de calidad que la genética de las aves, las instalaciones en las que se crían y los piensos que consumen (Rubio, 2005).

Cualquier reducción en la ingesta del líquido o cualquier incremento de la pérdida del mismo tienen un efecto muy importante sobre el rendimiento del ave. El agua representa entre un 55% y 75% del peso corporal de la gallina y un 65% del peso del huevo. Los requerimientos varían debido a factores tales como la edad, el sexo, la dieta, la presentación de la dieta, la temperatura medioambiental, la temperatura del líquido en el bebedero, la humedad del ambiente, etc. y, por lo tanto, no se pueden definir con precisión.

Todas las células necesitan una adecuada cantidad de este nutriente para ejercer sus funciones. De acuerdo con Leeson y Summers (1997), el contenido corporal de esta molécula está asociado inversamente al de la grasa. La pérdida de un 10 % del líquido corporal causa serios trastornos y el 20 % de merma lleva a la muerte (Junqueira, 2000).

En producción avícola, una deficiencia en la oferta de líquido puede ocasionar crecimiento retardado, falta de uniformidad y problemas de salud en el ave (Counotte, 2003). El agua contribuye en diversos procesos vitales, como la digestión (hidrólisis de proteínas, grasas y carbohidratos), absorción y circulación de nutrientes para la respiración, termorregulación, funcionamiento del sistema nervioso, lubricación de articulaciones, órganos y del paso del alimento a través del tracto gastrointestinal, eliminación de residuos, es también un componente esencial de la sangre y de los tejidos (Nilipour y Butcher, 1998; Kirkpatrick, 2008). Aproximadamente el 70% del agua es intracelular y el otro 30% está representado como extracelular y aquella presente en la sangre. A medida que el ave envejece, el porcentaje total corporal de este compuesto disminuye (Macari, 2005; Gama et al, 2008). Las aves consiguen obtener el agua necesaria por medio de la bebida ofertada, líquido del alimento ingerido, y también por el catabolismo de grasas y otros tejidos corporales. Este compuesto actúa como solvente para varios nutrientes orgánicos e inorgánicos, siendo esencial para el metabolismo corporal y para el movimiento del alimento ingerido a través del tracto intestinal (Mendes, 2005).

El agua es capaz de almacenar grandes cantidades de calor en forma líquida disipándolo durante la evaporación. Esa capacidad es absolutamente esencial en la regulación de la temperatura corporal de las aves, de igual manera es muy útil como vehículo para administración de medicamentos y vacunas para las aves (Macari, 2005).

El agua, tanto para beber como para limpieza, es uno de los principales insumos de la industria avícola y a pesar de su importancia, es poco lo que se ha estudiado respecto a su papel en la avicultura. El uso del agua de buena calidad se ve reflejado en la salud y la productividad de las aves.

Generalidades del aparato digestivo de las aves

Existen diferencias importantes entre el tracto gastrointestinal de las aves con respecto al de los mamíferos; por ejemplo: el proventrículo tiene un tiempo de vaciamiento impredecible, poca capacidad relativa y un pH relativamente elevado.

Tabla 1. pH de los diversos segmentos del tracto digestivo y tiempos de estancia del alimento en cada uno de ellos del alimento en cada uno de ellos

 

Segmento del TGI

pH

Tiempo de estancia min

Buche

5.5

31 – 41

Estómago glandular

2.5 – 3.5

39 – 33

Estómago muscular

2.5 – 3.5

-

Duodeno

5 – 6

5 – 10

Yeyuno

6.5 – 7

71 – 84

Íleon

7 – 7.5

90 – 97

Ciego

6.9

115 – 120

Recto

6.3

26 – 56

Cloaca

7 – 8

-

Total

4 – 6 horas

La excitación, el miedo, el estrés, y otros factores tanto alimenticios como ambientales disminuyen la motilidad del proventrículo y del tracto gastrointestinal en general. Esto obviamente altera los patrones de absorción de los nutrientes.

Metabolismo del agua
El agua representa aproximadamente el 70 % del peso corporal. De este cuerpo, el 70% aproximadamente es intra-celular y 30% extra-celular, mientras que el 75% de este último está presente en el espacio intersticial y el restante 25% es encontrado en el plasma (Houpt, 1970). El balance del agua y el metabolismo son el equilibrio dinámico dentro y entre estos compartimentos.

Agua dietaría
La mayoría de concentrados usados en raciones para aves de corral contienen 5-15 % de agua, mientras las dietas completas tienen 10 % de agua.

Agua metabólica
El agua se produce de la oxidación de la grasa, carbohidrato y proteína. La oxidación de un gramo de estos nutrientes produce 1.18, 0.6 y 0.5 gramos de agua respectivamente.

Pérdida de Agua

Si se pretende evitar la deshidratación, mucho mayor en pollitos en los primeros días de vida ya que supone una necesidad de 40% de su peso (Rubio, 2005); la ingesta de agua del cuerpo debe mantener un equilibrio con respecto a su pérdida. Las principales fuentes de merma del líquido son: la respiración, la transpiración y la excreción a través de heces y orina. La excreción por heces constituye el 20-30% del total del nutriente consumido, pero la reducción corporal de agua más importante se realiza a través de la orina. Las características de estas mermas cambiarán dependiendo del medio ambiente y de la humedad. A mayor temperatura ambiental, mayores serán las reducciones (Kirkpatrick, 2008; Belay y Teeter, 1993).

Consumo de agua en aves

El agua no suele incluirse en los requerimientos nutricionales, pero no cabe duda que es un componente importante y por ende sujeto a que se establezcan niveles mínimos de consumo. Los requerimientos de agua se llenan en forma primaria por consumo voluntario.

El consumo de agua incrementa con la edad, aunque el consumo por unidad de peso disminuye con la edad.

Brake et al. (1992) describe el consumo de agua diario en pollos de engorde a los 21 días por medio de la ecuación: 9.73 + 6.142 por día de edad (ml).

El consumo de agua está ligado al consumo de alimento, entonces los factores que afecten el consumo de alimento indirectamente afectaran el consumo de agua (Bierer, et al., 1966b; Zeigler et al., 1972).

Altos niveles de varios constituyentes dietarios como melaza (Ross, 1960) y sal (Herrick, 1971) estimulan el consumo de agua.
La cantidad de agua ingerida es mayor a la de otros nutrientes y varía dependiendo de diversos factores que se mencionan a continuación.

Temperatura medioambiental

La cantidad de agua ingerida es directamente proporcional a la temperatura ambiente. Siendo ésta muy importante en el proceso de termorregulación. Las aves que se encuentren bajo estrés de calor aumentarán el consumo del líquido pues los requerimientos de agua se pueden fácilmente cuadruplicar (Blake, 2001).

La ingesta de agua del ave se incrementa de 6-7% por cada grado por encima de 21ºC (NRC, 1994). Se ha estimado un incremento en el consumo de agua de aproximadamente 9% por cada grado centígrado de aumento en la temperatura ambiental a partir de la considerada ideal para la edad del pollo de engorde. Las gallinas de postura pueden aumentar su consumo de agua de 150 a 300 ml cuando se incrementa la temperatura de 21 a 32 °C. En condiciones normales se habla de un consumo de agua de aproximadamente dos veces la cantidad de alimento ingerido, pero en ambientes cálidos la proporción aumenta a 8 veces o más. Por el contrario, el frío reduce el consumo de agua, aunque no se ha definido en qué proporción. En climas templados las necesidades de agua en las aves se satisfacen con las siguientes proporciones: 76% se cubre con el agua de bebida, 6 a 10% del agua se consume con el alimento, el 15 a 19% corresponde a agua metabólica producto final de la oxidación de carbohidratos, grasas y proteínas.

Sexo, edad y estado de salud

El consumo de agua es mayor en los machos que en las hembras desde la primera semana de vida. La relación consumo/agua también es mayor en los machos. Todo esto se puede explicar gracias a que la hembra tiene un mayor porcentaje de tejido adiposo a nivel corporal y la grasa tiene un menor contenido de agua que la proteína (Kirkpatrick, 2008). La relación que existe entre consumo del líquido y la edad aumenta con el pasar del tiempo, debido a que la ingesta de éste está íntimamente relacionada al consumo de alimento y el consumo de alimento aumenta su demanda en relación al crecimiento. Puede calcularse el consumo de agua multiplicando la edad en días por un coeficiente de 5,28 ml/día. Se ajusta este valor en los meses fríos con el coeficiente de 5,1 ml/día y de 5,7 ml/día en meses cálidos. Los procesos febriles y las diversas patologías clínicas y subclínicas, que pudieran presentarse en la parvada afectan el consumo de agua. Se ha demostrado que los pollos sometidos a estrés calórico lo resisten mejor, cuando aumentan su consumo de agua; al disminuir el consumo de éste en un 20%, se reduce la eficiencia alimenticia y hay retraso en el crecimiento. La privación prolongada de agua en pollitos causa nefrosis, policitemia y resequedad en la piel de las patas. En gallinas, la misma situación genera necrosis de los ovarios, proventrículitis, nefrosis, disminución del tamaño de los huevos, así como del grosor y densidad del cascaron.

Temperatura del Agua

El líquido almacenado tiende a estar a una temperatura similar a la del medio ambiente; en climas cálidos se produce una reducción en el consumo debido al aumento de temperatura del mismo. Según Beker (1994) la temperatura que las aves prefieren al beber debe estar aproximadamente a 10 °C, sin embargo algunas investigaciones han indicado que el agua a temperaturas de 25°C aproximadamente reducen la mortalidad en pollitos. Las temperaturas por encima de 30°C reducirán el consumo y a temperaturas por encima de 44 °C las aves no querrán beber (Winchell, 2001). Por estas razones, es recomendable supervisar periódicamente su temperatura. También es recomendable proteger los tanques de almacenamiento de la exposición directa de los rayos del sol. Al realizar vacunaciones es necesario que el agua de bebida se encuentre por debajo de los 20 °C (Macari, 1997).

Sistema de bebederos

En la gran mayoría de granjas de reproductoras en Colombia se utilizan los sistemas tipo campana, estos están en desventaja con los sistemas tipo niple ya que estos últimos reducen la diseminación de enfermedades, proporcionan agua limpia y reducen los requerimientos de personal de limpieza; aunque diferentes estudios reportan que las aves ingieren mayor cantidad de agua en los bebederos tipo campana (Rubio, 2005). El equipo campana requiere de un manejo especial, debe limpiarse diariamente para evitar la concentración de materia orgánica. La altura debe ajustarse de tal manera que la base del bebedero esté al nivel de la espalda de las aves a partir de los 18 días. Respetar la disposición del espacio adecuado es fundamental para no reducir la ingesta de agua (Tabla 2) (Guía de manejo Ross 308, 2001).


Tabla 2. Relación de bebederos por ave

Equipo

Edad en semanas

Relación

Bebedero de campana automático

1a 3

1 bebedero / 120 aves

Bebedero de campana automático

4 a 15

1 bebedero / 100 aves

Bebedero de campana automático

16 en adelante

1 bebedero / 80 aves

Bebedero de niple

1 a 3

1 niple / 16 aves

Bebedero de niple

4 a 15

1 niple / 16 aves

Bebedero de niple

16 en adelante

1niple / 8 a 12 aves

Fuente: Guía de manejo Ross 308, 2001

Cuando se realicen estudios de consumo de agua es importante hacer énfasis en la diferencia entre “agua consumida” y “agua desaparecida”, ya que en bebederos abiertos puede haber un 30% de evaporación en casetas con aves de 1 día y 4% a los 14 días de edad. El goteo y las salpicaduras son pérdidas que contribuyen al agua desaparecida. Es recomendable contar con un medidor de agua a la entrada de cada caseta. Esto permitirá conocer la cantidad de agua que bebe por día el lote. Una reducción del consumo de agua puede tomarse como indicadora temprana de estrés, enfermedad o puede indicar que la calidad del alimento no es óptima. Por el contrario, un aumento del consumo de agua se asocia con temperaturas altas en la caseta o fugas de agua en el sistema. Las fugas en los bebederos generan un exceso de humedad alrededor de ellos, que aumenta el riesgo de enfermedades, como coccidiosis y otras enteritis e incluso pododermatitis.

Restricción en la oferta de agua de bebida

Según la guía de manejo de la reproductora Ross se puede presentar un exceso de consumo de agua en las aves en crecimiento con apetito potencialmente grande, sobre todo durante el período comprendido entre los 42 y 154 días (6 y 22 semanas). Cuando ocurre un sobreconsumo, éste se debe regular para impedir estrés y mortalidad. El agua debe estar disponible en forma libre y por un tiempo continuo igual a la mitad de la duración del foto período, comenzando 15 minutos antes de distribuir el alimento. Este procedimiento se puede aplicar desde la quinta semana y hasta la producción del primer huevo, después de lo cual el período de administración del líquido se debe aumentar diariamente hasta llegar a ser ad libitum cuando el lote de reproductoras alcance el 5% de producción.

Calidad de Agua

El agua naturalmente contendrá impurezas debido a su propio ciclo. Por lo tanto, factores como contenido bacteriano, pH, niveles de nitrógeno, dureza, nivel de minerales pueden afectar la calidad de agua y directamente impactar en el consumo de agua o la disponibilidad de las aves para aprovechar el agua consumida (Wojcinski, 2005).
Indicadores de calidad inferior (no aceptable) del agua:

• Diarreas y salud deficiente del intestino
• Mayor consumo de agua
• Encharcamiento de la cama y como resultado pododermatitis
• Corazón redondo
• Desuniformidad dentro del lote
• Sarro en los bebederos
• Brotes repetidos de E. coli
• Pobre desempeño de la granja comparada con otras de genética, alimentación y manejo similar

En la avicultura industrial es fundamental el uso de agua de buena calidad. Este nutriente con una calidad dudosa puede perjudicar los índices zootécnicos (Tabler, 2003), fomentar la diseminación de enfermedades aviares que acarrean graves  perjuicios económicos (Gama, 2005), y promover la diseminación de agentes patógenos causantes de enfermedades de interés en el área de salud pública (Barros, 2001).


Características físicas del agua

a) Temperatura Como se mencionó anteriormente puede afectar el sabor debido a la amplificación o inhibición de sabores y olores. El agua fresca estimula el consumo del alimento en épocas de calor.

b) Sabor y olor Aún no se conoce lo que le sabe bien o mal a un animal y el olor cae dentro del mismo contexto. Típicamente se prefiere administrarla insípida y sin olor. El sabor puede ser afectado por sales, y un sabor amargo es usualmente asociado con presencia de sulfatos de hierro y manganeso (Blake, 2001).

c) Color Debe ser preferiblemente clara, aunque tiene poco que ver con la aceptabilidad; pero, puede ser indicativo de contaminación. Los ácidos orgánicos pueden producir una coloración amarilla Un color café-rojizo puede indicar la presencia de hierro, mientras el color azuloso indica la presencia de cobre. El sulfuro de hidrogeno puede combinarse con el hierro y formar color negro (sulfuro de hierro) que puede también indicar la presencia de bacterias reductoras de sulfato (Blake y Hess, 2001).

d) Turbidez Se refiere a la presencia de sólidos en suspensión como partículas diminutas en el agua. La causa de la turbidez es importante, ya que si se debe a materiales de desecho humanos, animales o industriales, el agua puede no ser segura para beber (Curtis et al., 2000). Niveles de turbidez cerca de 5 ppm resultan en agua no palatable. El agua turbia puede ser filtrada para remover contaminantes y prevenir el atascamiento en las tuberías de agua.

Características microbiológicas del agua

La contaminación microbiana del agua puede tener su origen en la propia fuente del agua, o bien, durante el sistema de transporte o almacenaje del agua, o incluso, en la propia instalación. El agua tiene una gran cantidad de microorganismos, incluyendo bacterias (principalmente Salmonella sp, Vibrio cholerae, Leptospira sp, y Escherichia coli), virus, algas, protozoarios y huevecillos de parásitos intestinales (Quiles y Hevia, 2005). El valor ideal es de cero en el conteo de todos ellos. La presencia de bacterias coliformes generalmente se asocia con contaminación fecal del agua de bebida (Blake, 2001). Por otro lado, la acumulación de algas en estanques, ocasiona la muerte de animales debido a la producción de toxinas (cianobacterias), también asociadas por microorganismos anaerobios (Sumano y Gutierrez, 2008)

Las causas de un alto contenido bacteriano en los manantiales y pozos que abastecen a las explotaciones avícolas suelen ser las contaminaciones provocadas por la utilización de aguas residuales deficientemente tratadas, de pozos mal construidos, viejos, mantenidos inadecuadamente o con falta de limpieza, o bien por la utilización de pozos localizados demasiado cerca de aguas residuales (Quiles y Hevia, 2005).

Características químicas del agua

La adición de minerales a las aves a partir del alimento se calcula en base al alimento y poco se ha estudiado el aporte de minerales disueltos en el agua de bebida, los cuales pueden afectar la eficacia de algunos medicamentos, repercutiendo en el manejo de enfermedades y rendimiento animal. Entre ellos, diez elementos constituyen el 99% de los componentes disueltos: Hidrógeno (H2), sodio (Na+), potasio (K+), magnesio (Mg 2+), calcio (Ca 2+), silicio (Si2+), cloro (Cl -), oxígeno (O2), azufre (S-) y carbono (CO2). Pueden estar como iones, moléculas o radicales. Los constituyentes secundarios en importancia son el hierro, nitratos, flúor y fosfatos.

pH La acidez o la alcalinidad del agua son medidas por el pH. Un pH de 7 indica que el agua es neutra, y un pH menor de 7 indica acidez del agua, y un pH mayor a 7 indica alcalinidad. 

Acidez pH´s bajos o altos ocasionan la inactivación de algunos antibacterianos suministrados a través del agua, además de que originan corrosión en los sistemas de distribución del agua. Las manchas en los bebederos, son indicadores de agua ácida, si son verdes se asocian a la presencia de cobre y si son rojas o marrones con hierro. El agua con tendencia a la acidez es adecuada para el crecimiento de algunos parásitos. El medio intestinal de las aves es ácido, es por eso que las aves tienen preferencia por un agua de bebida de pH<7, que a su vez tiene un efecto estabilizador y seleccionador de flora intestinal favorable, si el agua es demasiado ácida (ph<5,5) es agresiva para el material, este efecto se aumenta si el agua tiene dureza baja y potencialmente peligrosa para el tubo digestivo y el sistema renal (Santé, 2002).

Alcalinidad Valores elevados alteran la eficiencia del cloro para desinfección (Blake, 2001). La alcalinidad en el agua tanto natural como tratada, usualmente es causada por la presencia de carbonatos (CO3) y bicarbonatos (HCO3-), asociados con Ca 2+, Mg 2+,Na+ ,K+ (Sumano y Gutierrez, 2008).

Dureza Es una característica química del agua causada por la presencia de sales capaces de formar precipitados e incrustaciones en las instalaciones. Los elementos químicos que pueden encontrarse son Ca+, Mg2+, S, Fe, Mn, Al-, en forma de carbonatos, bicarbonatos, cloruros, sulfatos y nitratos (Gama et al., 2008). Para fines prácticos la dureza se expresa en mg/L o ppm de CaCO3 (componente principal) y de acuerdo con la cantidad de sales presentes en ppm de CaCO3 se le clasifica en blanda (0-60 ppm), medianamente dura (61-120 ppm), dura (121-180 ppm) y muy dura (> 181 ppm).

Se ha estudiado poco su impacto en la producción avícola lo que resulta sorprendente, ya que los pozos subterráneos de agua son una fuente de abastecimiento importante para muchas granjas avícolas y es de suponerse que contienen grandes cantidades de sales minerales disueltas que le confieren la característica de dureza, la cual no sólo altera el sabor del agua, también impide la limpieza total de equipo e instalaciones de la red de agua. Modifica la absorción y biodisponibilidad de antibacterianos, vitaminas y otros aditivos que usan el agua como vehículo debido a la formación de complejos químicos no absorbibles. Tal es el caso de las tetraciclinas, las cuales se quelan con iones de Ca 2+ y se inactivan; las sulfonamidas, al interactuar con aguas duras se precipitan en las tuberías. Se menciona que el Ca2+, Mg2+ y Al se unen a fluoroquinolonas produciendo diferentes efectos in vivo como in vitro. Los β-lactámicos se degradan al contacto con agua y esta reacción se acelera en aguas duras, inactivándolos por completo en poco tiempo. La dureza se asocia con la alcalinidad, pero no hay una correspondencia exacta entre dureza y pH por lo que debe medirse por separado. El agua dura se clasifica de acuerdo con el tipo de sales presentes y a su permanencia en el agua, pudiendo ser:
Dureza temporal o carbonatada: agua con carbonatos y bicarbonatos (Ca2+ y Mg2+).
Dureza permanente o dureza no carbonatada: agua con sulfatos y en menor grado cloruros, nitratos y fosfatos.

Proceso de sanitización del agua de bebida para aves

El personal técnico encargado de la granja avícola debe evaluar la calidad del agua de bebida. La mayoría de las aguas requieren purificación antes de ser utilizadas, pues es excepcional que se cuente con pureza total. A continuación, se presentan los métodos más simples para mejorar la calidad del agua; no obstante, existen sistemas industriales que se pueden adaptar a la avicultura y que pueden justificarse con una relación costo beneficio favorable (Winchell, 2001)
Cloración

Es el método más común y económico para corregir el problema de la contaminación bacteriana (Blake, 2001), fúngica y aún viral. Oxida materia orgánica, reduce el olor, ayuda en la remoción del color, controla el crecimiento del plancton, reduce la concentración del Mn, ayuda a la remoción de grasa, remueve nitritos y NH3. Los niveles recomendados en el último bebedero de la línea son de 2 a 3 ppm (Sumano y Gutierrez, 2008). Estos niveles pueden ser fácilmente monitoreados por medio de un kit (Blake, 2001).

Una de sus principales ventajas es que disminuye la toxicidad de los contaminantes químicos; tiene como desventajas una reducción de la efectividad en presencia de materia orgánica, también puede disminuir la biodisponibilidad de muchos antibacterianos e interactuar con vitaminas que se añaden el agua y altas concentraciones son nocivas para el tracto digestivo (Sumano y Gutierrez, 2008).

Recomendaciones para la cloración

• No hacer cloración cuando las aves comerciales estén bajo el extremo de estrés por calor.
• Medir el cloro residual en el tanque para mantener al menos un nivel de 1.0 ppm en el bebedero de la mitad del galpón.
• Descontinuar la cloración y administrar una solución de leche en polvo antes de la vacunación en el agua para neutralizar el cloro y entonces este no destruya la vacuna.
• Usar con precaución algunas soluciones de cloro que son acidas y oxidan las superficies de goma. (Blake, 2001).

Bibliografía

1. Anderson, G.L and Braun, E.J. Cecae of desert quail: importance in modifying the urine. Comparative Biochemistry and Physiology. 78 A, 91-94. 1984.
2. Aviagen. Guía de manejo de reproductoras Ross 308. 2001.
3. Aziz, T. Chlorination drinking water on poultry farms. British United Turkeys of America, USA. World poultry. Vol 21, No 5, páginas 24 y 25. 2005.
4. Barnes, E. M. The intestinal microflora of poultry and game birds during life and after storage. Journal of Applied Bacteriology 46, 407-419. 1979.
5. Barros, L.S.S. Aspectos microbiológicos e demanda de cloro de amostras de água de dessedentação de frangos de corte coletadas em bebedouros pendulares. Revista Brasileira de Ciência Avícola. 2001.
6. Bell, DD. Chicken meat and egg production. Kluwer academic publishers. 2002.
7. Belay, T and Teeter, R. G. Broiler water balance and thermo balance during thermo neutral and high ambient temperature exposure. Poultry Science. 72: 116-124. 1993.
8. Bierer, B. W. Eleazer, T. H. and Barnett, B.D. The effect of feed and water deprivation on water and feed consumption, body weight and mortality in broiler chickens of various ages. Poult. Sci. 45: 1045-1051. 1966b.
9. Bjornhag, G. and Sperber, I. Transport of various food components through the digestive tract of turkeys, guesse and guinea fowl. Swedish Journal of Agriculture Research 7, 57-66. 1977.
10. Blake, J and Hess, J. Evaluating Water Quality for Poultry. Alabamaa & mandauburn universities. 2001.
11. Brake, J. D., Chamblee, T.N., Schultz, C. D., Peebles, E. D., and Thaxton, J. P. Daily feed and water consumption od broiler chicks from 0-21 d. J. Appl. Poult. Res. 1: 160-163. 1992.
12. Budgell, P. The effect of changes in ambient temperature on water intake and water loss. Psychon. Sci. 20: 275-278. 1970.
13. Counotte, G. Avicultura profesional: Conocer la calidad del agua de bebida. Doetinchem: Reed Business Information, p.20-22. 2003.
14. Curtis L, Ariston J, Donald J, Eckman M. Key water factors for broiler production. The Alabama Poultry Engineering and Economics Newsletter, 7-September. 2000.
15. Duke, G. E. Alimentary canal: anatomy, regulation of feeding, and motility. In: Sturkie, P. D (ed) Avian Physiology. Springer-Verlag, New York. 1986.
16. Gama, N.M.S.Q. Qualidade química e bacteriológica da agua utilizada em granjas produtoras de ovos. Jaboticabal. Universidade Estadual Paulista, 2005.
17. Gama, N.M.S.Q., Togashi C.K., Ferreira., Buim., N.T., Guastalli, M.R. E.L., Fiagá, D.A.M. Conhecendo a água utilizada para as aves de produção. Biológico, São Paulo, v.70, n.1, p.43-49, jan/jun. 2008.
18. Gasaway, W. C. Holleman, D. F and White, R. G. Flow of digesta in the intestine and cecum of the rock ptarmigan. Condor 77, 467-474. 1975.
19. Herpol, C. and Van Grembergen, G. L’activité protéolytique du système digestif de Gallus domesticus. Zeitschrift fuer Vergleichende Phisiologie 57, 1-6. 1967.
20. Herrick, J. B. Water quality of livestock and poultry. Feedstuffs 43-28. 1971.
21. Hill, K. J. The physiology of digestion. In: Bell, D. J. and Freeman, B. M. (eds) Physiology and Biochemistry of the Domestic Fowl, Vol 1. Academic Press, London, pp.1-49. 1971.
22. Houpt, T. R. In Dukes Physiology of domestic animals. 8 th Ed. Cornell Univ. Press. Ithaca, N. Y. 1970.
23. htpp://plata.uda.cl/minas/apuntes/Geología/hidrogeo/01000cont.htm
24. htpp://www.sid.cu/instituciones/inhem2/curso/clase2.htm
25. Hurwitz, S. and Bar, A. Regulation of pH in the intestine of the laying fowl. Poultry Science 47, 1029-1035. 1968.
26. Jerret, S. A. and Goodge, W. R. Evidence for amylase in avian salivary glands. Journal of Morphology 139, 27-33. 1973.
27. Kerstens, R. Investigation of the production of heat and water vapour and the influence of environment on the growth rate of broiler chicks. Funki information, Funki, Ltd. Achrus, Denmark. 1964.
28. Kirkpatrick, K. Ross tech 08/47 water quality. 2008.
29. Klasing, K. C. Comparative avian nutrition. Department of Avian Sciences. College of Agricultural and Environmental Sciences. University of California, Davis, USA. Cab international. 1998.
30. Leeson, S and Summers. Zootécnica International 92 (7): 40-48. 1997.
31. Levey, D. J and Duke, G. E. How do frugivores process fruit. Gastrointestinal transit and glucose absorption in cedar waxwings (Bombycilla cedrorum). Auk 109, 722 – 730. 1992.
32. Macari, M. Importancia da Qualidade da Agua Na Criacao de Frangos de Corte: Tipos, Vantagens e Desvantagens. Anais da Apinco Campinas. 1997.
33. Macari, M. Água na avicultura industrial. Jaboticabal: FUNEP. 2005.
34. Macari, M; Mendes AA. Manejo de matrizes de Corte; FACTA. 2005.
35. Mead, G. C. Microbes of the avian cecum – types present and substrates utilized. Journal of Experimental Zoology, Suppl. 3, 48-54.1989.
36. Ministerio de la Protección Social. Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial. RESOLUCION 2115 DE 2007. (junio 22). Diario Oficial No. 46.679 de 4 de julio de 2007 Colombia. 2007.
37. NAS-NRC. Nutrient requirements of poultry. 9th Rev. Ed. National Research Council. Washington, D.C.1994.
38. Nilipour, A.H., Butcher, G.D. Water: the cheap, plentiful and taken for granted nutrient. World Poultry, v.14, n.1, p.26-27.1998.
39. Oviedo, E. Manejo de calidad del aire en avicultura. Industria avícola. 2005.
40. Quiles, A. y Hevia, M.L. Control del agua en las explotaciones avícolas. Departamento de Producción Animal, Facultad de Veterinaria, Universidad de Murcia. 2005.
41. Ross, E. The effect of water restriction on chicks fed different levels of molasses. Poultry Science. 39: 999-1002. 1960.
42. Rubio, J. Suministro de agua de calidad en las granjas de broilers. Valladolid. 2005.
43. Satoh, S., Furuse, M. and Okumura, J. Factors influencing the intestinal phase of pancreatic exocrine secretion I: the turkey. Experientia 51, 249-251. 1995.
44. Sumano, H y Gutierrez, L. Farmacología clínica en aves. Departamento de Fisiología y Farmacología, Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, Universidad Nacional Autónoma de México. 2008.
45. Suzuki, M and Nomura, S. Electromyographic studies on the deglutition movement in the fowl. Japanese Journal of Veterinary Science 37, 289-295. 1975.
46. Tabler, G.T. Water intake: a good measure of broiler performance. Avian Advise, v.5, n.3, p.7-9. 2003.
47. Thomas, D. H and Skadhauge, E. Transport function and control in bird caeca. Comparative Biochemistry and Physiology 90A, 591-596.1988.
48. Winchell, W. Water requirements for poultry. Canada Plan Service. 2001.
49. Wojcinski, H. Evaluation of water quality and effect on performance. Twenty-eighth annual North Carolina turkey industry days and poultry supervisors, short course. 2005.
50. Zeigler, H. P., Green, H.L and Siegel, J. Food and water intake and weight regulation in the pigeon. Physiol, and Behav. 8:127-131.1972.

 

IC Pérez

Auditor interno de reproductoras e incubación, Avícola los Cámbulos, Julio 2018